Материал: Traduccin de jerga, argot, germana, terminologa, internacionalismos

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Problemas léxicos de la traducción. Traducción de la jerga, argot, germanía.

Jerga, argot, germanía, slang, están fuera de los límites de la norma lingüística. Estas capas del léxico pueden aparecer en diversos géneros de textos desde los literarios, hasta pasando por hasta los más especializados (jerga pofesional), los periodísticos, discursos políticos.

En primer lugar hace falta precisar qué es lo que tenemos en cuenta cuando hablamos de la jerga y otros vocablos, que se denominan indistintivamente, y cuya diferencia no está clara. El diccionario RAE da la siguiente definición de la jerga: Lenguaje específico de una profesión o de un grupo humano determinado; Lenguaje difícil de entender: habla una jerga que no hay quien la entienda.

Junto con los vocablos mencionados arriba, los sinónimos de jerga en español son abundantes: argot — busca, caló, caliente, chamulle, cheli, drogata, fiebre, kie, lunfa, pasota, mangui, patués, romaní, rumano. Conocer el argot: estar en la busca; chamullar, chañar. A continuación se dan definiciones de los términos más usados para denominar esta peculiar capa del lenguaje.

Jerigonza: Lenguaje especial de algunos gremios o grupos sociales: le inició en la jeringonza campesina.

Argot: Lenguaje especial que usan personas de un mismo oficio, actividad o ámbito social.

Germanía: Jerga o manera de hablar de los ladrones y maleantes de los siglos XVI y XVII.

Últimamente ha entrado en el uso la voz iglesa slang.

Antes de pasar al propio análisis de lo que se entiende bajo el término genérico jerga vamos a estructurar esta capa del lenguaje desde el punto de vista de los ámbitos en que se emplea y las razones que han causado su aparición. A grandes rasgos se puede afirmar que la jerga, en el sentido amplio de esta palabra, abarca tres tipos de lenguaje: el del ámbito profesional (jerga o argot de informáticos, de periodistas, de cineastas, etc.), jerga de entornos marginados o criminales (jerga de drogadictos, de delincuentes, etc.), y jerga o slang de la juventud y, en particular de estudiantes.

Como hemos visto, la jerga puede ser subdividida en:

  • juvenil (según el criterio de la edad);

  • profesional (a raíz de las profesiones u ocupaciones de los hablantes);

  • social (en función de la posición social de los hablantes).

Una parte de la jerga pertenece al ámbito político, donde colinda con los eufemismos.

Como se puede ver, los criterios para su separación son diferentes: profesional, capa social y edad.

Tampoco tiene una respuesta unívoca si las palabras malsonantes, los tacos, pueden pertenecer a la jerga especial también.

Desde el punto de vista de su traducción o interpretación, es de suma importancia dónde y por qué causas aparece la jerga, y de ahí ya se pueden buscar los procedimientos más adecuados para su traducción. El análisis previo puede echar luz sobre el tema. La jerga puede aparecer en los textos objeto de traducción en los siguientes casos:

  1. en una obra literaria como recurso utilizado por el autor que sirve para caracterizar a los personajes — su procedencia, su ámbito de vida, su manera de ser;

  2. en los textos periodísticos como recurso expresivo para dar mayor énfasis a la expresión — utilizándolas junto con otros medios expresivos como metáforas, hipérboles, epítetos, etc.;

  3. en el lenguaje hablado, coloquial durante una interpretación, cuando uno de los interlocutores la utiliza, siendo ésta su jerga profesional o tal vez para dar mayor énfasis a lo dicho;

  4. finalmente, como un caso especial, podemos indicar que la propia jerga puede ser el objeto de la comunicación: cuando la jerga plantea ciertas cuestiones del tema de la obra literaria. Podemos encontrar ejemplos de este uso de la jerga en la novela de R. Sénder "La tesis de Nancy".

En todo caso, para un traductor o intérprete la jerga constituye un problema de traducción desde los siguientes puntos de vista:

Primero: es difícil entender qué es lo que tiene en cuenta el autor al decir o al escribir visto que muchas veces la jerga presenta un neologismo semántico, o sea la misma palabra usada en el lenguaje común, pero con un significado especial, por ejemplo:

chocolate — jachis; maría — una asignatura muy fácil de aprobar; camello — traficante de drogas; camisa — dosis de heroína; canguro —furgón de la Policía o de la Guardia Civil; aceituno — guardia civil; cremallera — silencio, reserva, secreto; bola — mentira.

Segundo: es preciso determinar las connotaciones que lleva la palabra que se considera como jergal. Bien es verdad que la mayoría de las palabras jergales poseen una connotación bastante negativa, y hasta obscena, a pesar de que precisamente el deseo de nombrar las cosas de un modo especial para evitar la denominación directa es la causa principal del uso de la jerga. O sea, por un lado, está el deseo de encubrir el nombre que se considera desagradable para el oyente, pero una vez que empieza a utilizarse, adquiere una connotación aún más negativa. Por ejemplo, las formas oblicuas de nombrar a una prostituta son acatus, hurraca, buscona, cisne, pájara, candonga, elementa. Pero hasta cierto límite no se puede decir cuál de las denominaciones es más expresiva y cuál tiene connotaciones negativas más pronunciadas.

Los procedimientos lingüísticos que se utilizan en la formación de las palabras jergales son diversos, lo que evidencia la creatividad y gran fantasía popular en su creación de éstas:

cuerpo femenino — supermercado; colegio, instituto, universidad — explicadero; cabeza—almendra, azotea, bellota, buhardilla, cacumen, carburador, coco, croqueta, chima, diamante, guisante, melón, papatera, quiosco, tete, tartera, torrado, tarro; informático —pisateclas; ingenio —puntazo; mala persona —patata, pellejo; mar, océano — charco; mayordomo — servilleta; metadona — meta; obispo — recura.

Algunas veces las palabras jergales sirven para dar un nombre a cierto objeto, sujeto o acción que ya existe en otro registro de la lengua, mientras que en otros casos son palabras inexistentes en otros registros, pero que no suelen recogerse en diccionarios, ya que denominan algo que en otros registros tendrá una denominación explicativa:

chopano — habitante de una casa deshabitada o en ruinas; correo — intermediario en el narcotráfico; paraguaya — depresión que padece el toxímano.

Sólo un estudio bien profundo podría echar luz sobre las particularidades de lajerga en sus diferentes manifestaciones. Poruña parte, es difícil delimitar la jerga propiamente dicha de los coloquialismos, por otra parte, no es justo decir que toda jerga es algo obsceno, puesto que hay palabras y expresiones muy usuales que tienen connotaciones positivas, como es el caso de

chachi — bueno, bondadoso, afable, útil, provechoso, robusto, sano, auténtico, genuino, legítimo, verdad, certeza, legal, recto, bonito, agraciado, primoroso, bello, airoso, magnífico; chupito —fácil; molar — gustar.

Si se trata de una obra literaria, es necesario determinar qué papel desempeña la jerga en la obra, si es un rasgo característico de ella o si su empleo es casual, por tanto, no tiene mucha importancia en la estructura global de la obra.

Un papel algo diferente desempeña la jerga en el ámbito político, teniendo ésta una mezcla de distintas funciones: pretender ocultar el significado directo de las cosas, el afán de ser expresivo, la manipulación lingüística: піар – чорний і білий – información publicitaria para echar basura sobre el rival y, al contrario, la actuación populista, obtener apoyo de la población; наїзди — ataques verbales y no sólo sobre el rival político; джинсаpublicidad encubierta hecha a la medida, presentada como información neutra, адмінресурс — utilización de las posibilidades del poder para obtener mayor apoyo del electorado, карусель — técnica de fraude electoral que consiste en la utilización de votos múltiples por personas implicadas, печиво — papeletas de votación.

Traducción de los términos

Los textos especializados se diferencian de los textos literarios y lenguaje común por la utilización de voces llamadas términos entendidos como palabras que se usan para denominar conceptos de ciertas áreas de saberes científicos, técnicos o artísticos. Esta definición, sin embargo, echa poca luz sobre las peculiaridades de estas palabras. La pertinencia del vocablo a cierto ámbito de la ciencia, el arte o la tecnología puede echar luz sobre el contenido semántico del término. Pero surge la pregunta: ¿en qué se diferencian los términos del resto del léxico? La Teoría General de la terminología reza que a diferencia de las palabras del lenguaje común, los términos carecen de polisemia. O sea, son palabras que tienen un significado muy concreto, tal vez se pueden comparar con las etiquetas que se ponen sobre ciertos conceptos u objetos que existen en el ámbito científico. Idealmente, el término que designa un concepto debería ser monosémico, esto es, una relación unívoca en la que cada una de las designaciones representa únicamente ese concepto en un lenguaje especializado. Por ejemplo, el término cheque tiene un único significado en el ámbito de las finanzas: “documento emitido por una institución financiera de depósito en función de un contrato de cuenta corriente con un cliente, en el cual figura el nombre y dirección de la institución y el número de la cuenta” [RAE], Pero si nos fijamos en los vocablos que se usan en diferentes ámbitos de la ciencia y la tecnología podremos comprobar fácilmente que muchos términos que dentro de las ciencias designan un concepto científico, a la vez se usan en el lenguaje común por todos los hablantes sin que les sea necesario conocer los fundamentos de la misma ciencia. Por ejemplo, la palabra fruto en el ámbito de la biología es un término que designa "Producto del desarrollo del ovario de una flor después de la fecundación. En él quedan contenidas las semillas. Con frecuencia cooperan a la formación del fruto tanto el cáliz como el receptáculo floral y otros órganos" Pero a la vez la palabras fruto es de uso común y corriente, y es correctamente entendida por la colectividad de hablantes de distinta manera en diferentes contextos porque es una palabra polisémica. La diferencia entre las palabras del lenguaje común y los términos consiste en que las palabras del lenguaje común pueden cambiar su significado dependiendo del contexto, ya que la mayoría de los vocablos suelen ser polisémicos. Dicho sea de paso, no todas las palabras de la lengua común lo son, se puede dar ejemplos de palabras que son monosémicas aunque no son términos, por ejemplo: lunes, martes, abril, yo, toalla, etc. Como podemos comprobar, estas palabras no pertenecen al ámbito científico o técnico, son de uso común y corriente.

No obstante, incluso los términos no siempre son unívocos, lo que da casos de polisemia, es decir, que el término designa a más de un concepto en uno o varios campos temáticos. La creación descuidada de neologismos semánticos lleva con frecuencia a la polisemia, la cual se debe tratar de evitar en los campos terminológicos.

Veamos un ejemplo: la palabra asiento, según el diccionario de la RAE tiene varios significados:

    1. Mueble o lugar para sentarse: pongan sus asientos en posición vertical, vamos a aterrizar.

    2. Localidad que una persona tiene reservada u ocupa en un recinto: no voy al fútbol, te dejo mi asiento.

    3. Ubicación de un pueblo o edificio: han encontrado cerámica prerromana en el antiguo asiento del poblado.

    4. Pieza fija en la que se apoya otra: la columna se apoya en un asiento de mármol.

    5. Conjunto de partículas sólidas depositadas en el fondo de un recipiente que contiene un líquido en el que aquéllas estaban en suspensión. Осад.

    6. Permanencia o estabilidad.

    7. Sensatez y buen juicio.

    8. Acción y efecto de asentar un material en obra.

    9. Descenso de un edificio, debido a la presión que los materiales ejercen unos sobre otros. Усадка будівлі.

    10. Contrato u obligación para atender a las necesidades de una institución. Контракт, угода (з державного бюджету), стаття бюджету.

    11. Anotación en un registro o libro de contabilidad. Запис у реєстровій книзі.

    12. Malestar producido poruña dificultosa digestión de los alimentos.

    13. Perla con un lado achatado y otro redondo.

    14. asiento de pastor: Planta leguminosa de ramas muy espinosas y flores azules que crece en laderas y terrenos pedregosos. (Calicotome spinosa.)

    15. no calentar el asiento: Permanecer poco en un mismo lugar.

    16. pegársele el asiento: Permanecer mucho tiempo en un mismo lugar o cargo.

    17. tomar uno asiento: Sentarse una persona.

    18. tomar o hacer asiento: Establecerse en un pueblo o lugar.

Pero antes que nada el traductor debe saber diferenciar las voces jergales que, como ya hemos dicho, coinciden con las palabras del lenguaje común.

Dependiendo de los factores citados arriba se pueden resumir los procedimientos de traducción a raíz de los factores que son relevantes para la traducción:

  1. la palabra jergal puede traducirse por su equivalente jergal si el último no posee marcadamente alusiones a las realidades ucranianas;

  2. la palabra jergal puede ser sustituida por su sinónimo coloquial y hasta vulgar, especialmente cuando en el original no cumple otra función que no sea indicar el nivel cultural o la procedencia del protagonista;

  3. la palabra jergal puede ser sustituida por otro recurso estilístico si esta palabra está empleada en el contexto periodístico o literario con el fin de enfatizarlo;

  4. si la palabra jergal no posee su equivalente en la lengua de llegada puede ser importada junto con otro procedimiento de la traducción (notas a pie de página, equivalentes descriptivos, etc.

Como se puede ver el vocablo asiento puede considerarse como término por lo menos en las acepciones número 5,9 y 10. Estas tres acepciones de este vocablo forman parte de la terminología de distintos ámbitos del saber, de forma que dentro de su propio sistema terminológico el vocablo asiento sigue siendo monosémico. Aunque no es una tendencia dominante, debemos reconocer, que incluso entre los términos, puede haber vocablos polisémicos. La propia palabra terminología tiene dos acepciones en el marco de la ciencia: una como una ciencia y otra como conjunto de términos de una ciencia.

Los términos, a diferencia de los no términos, suelen tener una definición exhaustiva. Desde luego, con el desarrollo de las ciencias los conceptos científicos cambian su significado, el saber se hace cada vez más profundo y detallado y la definición cambia también. Como ejemplo puede servir el concepto de átomo, tal y como lo entendemos hoy y como se entendía hace un siglo.

Los términos pueden tener antónimos o no tenerlos en función del concepto que designan. En este caso, podemos considerar como antónimos pares de términos como: en economía: depresión — bonanza, gravar — eximir de impuestos, etc.

Lo que suele llamarse polisemia en lexicología suele tratarse como homonimia en terminología. Pero precisamente, el uso de palabras que suenan igual y tienen diferente significado terminológico puede obstaculizar la comprensión y después la traducción correcta de un término. Los ejemplos simples son morfología, término botánico y lingüístico, la misma palabra asiento citada anteriormente, etc.

Los términos tienen carácter sistemático y normalmente forman un sistema coherente e interrelacionado. La procedencia de los términos es variable y muchas veces está determinada por el campo científico o de otra índole al que pertenezcan.

La terminología, como área del saber, se ocupa del estudio de los términos existentes y elabora las normas para la creación de nuevos términos. En realidad, algunos sistemas terminológicos son muy ordenados y la creación de nuevos términos ya está preestablecida por el sistema, como, por ejemplo, la termología química, que toma como base la lengua latina y con ayuda de sus morfemas forma nuevos términos.

Los distintos sistemas terminológicos tienen sus peculiaridades. Unos sistemas están creados basándose en las raíces griegas o latinas como, por ejemplo, los términos médicos. Como hemos visto antes, la aeronáutica ha importado prácticamente toda su terminología de la navegación marítima: navegación, piloto, aeronave, timón, proa, ruta, etc.

Actualmente se está organizando la terminología informática, siendo la lengua inglesa la que dicta la norma. Aquí podemos observar que las diferentes lenguas, a su modo, van asimilando la terminología informática: unas importan términos ingleses y otras suelen calcarlos. Compárese: ucr. Спам, атачмент, юзер, кластер, файл, буфер, сканер, принтер, флешка, esp. basura, usuario, correo electrónico, fichero, impresora, pero al mismo tiempo importa parte de esta terminología: escáner, attachment, cluster, etc.

Para un traductor es muy importante saber tanto la estructura de los términos como las vías de producción de nuevos términos, ya que en casos extremos el traductor se ve obligado a actuar como terminólogo.

Una de las formas de crear términos es asignar nuevos significados o acepciones a términos ya existentes (cambios semánticos) o combinar y eliminar elementos léxicos (cambios morfológicos). En ambos casos, es necesario respetar una serie de principios para aumentar las posibilidades de aceptación de los términos.